En este año 2023 se ha creado en el cementerio de Burgos un monumento recordatorio de las víctimas del franquismo, desde 1936 hasta 1946. Ya en los años de la transición se plantó una encina dentro de una estructura de hormigón. La encima, naturalmente, ha crecido hasta desbordar aquel marco que se le puso. En aplicación de la Ley de memoria democrática se ha ampliado el monumento, sobre todo con la colocación de unas placas que recogen los nombres de las víctimas que se han documentado. Recordar con agradecimiento a nuestros difuntos es un deber de justicia, a los cercanos (por parentesco, amistad o ideas) y a los lejanos. "Nuestros difuntos" no se oponen a los difuntos "de ellos". Nuestros difuntos son todos los que nos han precedido en la tierra y han posibilitado lo que ahora somos. Si son víctimas de violencia, el motivo para reconocerlos es, si cabe, aún mayor.
Bienvenidos al Blog de Javier Moreno Pampliega. En este sitio encontrarás una reflexión sobre el tema filosófico de la verdad y sobre las religiones en cuanto portadoras de tal verdad.
Buscar este blog
Mostrando entradas con la etiqueta Guerra Civil Española. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Guerra Civil Española. Mostrar todas las entradas
28 diciembre, 2023
08 octubre, 2023
PARACUELLOS DEL JARAMA
En este lugar de los alrededores de Madrid, se cometieron miles de fusilamientos ilegales en los primeros meses de la Guerra Civil Española. Es una obligación moral, emanada de nuestra humanidad, conmemorar a las víctimas inocentes de cualquier conflicto y de cualquier orientación.
Y no instrumentalizar a esas víctimas acusando de haber sido los responsables a quienes hoy tienen una orientación semejante a la de los asesinos de entonces . Cada uno es responsable de lo que hace él mismo, no de lo que hicieron personas del pasado.
22 enero, 2023
UN DIOS PROHIBIDO
Gran obra la película Un dios prohibido, dirigida en 2013 por Pablo Moreno. Trata del martirio de 41 seminaristas claretianos y de otros religiosos y seglares, asesinados todos ellos al comienzo de la guerra civil en la localidad de Barbastro (Huesca). Se cuentan las últimas semanas de su vida en el marco de la situación del pueblo, que se hallaba controlado en aquel momento por las milicias anarquistas de la CNT. Cuando hablamos de “martirio” no hablamos de una situación extrema en que unos fanáticos pudieran encontrarse porque ellos se la han buscado, situación que pudiera estar acompañada de detalles escabrosos sobre muertes y torturas, situación más propia de otras épocas… No, sino que hablamos de algo esencial a la vida cristiana, vida que es identificación con Jesucristo y “testimonio” de él ante los demás, mediante obras y palabras. Este “testimonio” o “martirio” es para vivir todos los días de la vida. Ahora bien, pudiera este testimonio de largo aliento concluir, ciertamente, en una muerte violenta, cuando la oposición al bien termina por solidificar en personas, grupos o instituciones que están dispuestas a infligir la muerte a los discípulos de Cristo por el hecho de serlo. Y cuando en esa situación extrema de enfrentamiento, aceptar la muerte (que no suicidarse) es ya la única manera de seguir viviendo con dignidad, es entonces cuando se consuma el “martirio”, que ahora lo es ya en el sentido coloquial del término. El verdadero discípulo de Cristo provoca oposición y esta misma oposición es signo precisamente de su autenticidad. Y esta historia de oposición llega hasta hoy mismo…
En definitiva, es el odio que se enfrenta al amor y el amor que vence al odio. Cuando hablo de “amor” y de “odio” no me refiero a dos grupos perfectamente identificados, de modo que unos son los que odian y otros, sus oponentes, los que aman, una historia simple y caricaturesca de buenos y malos. En realidad, los que aman, aun habiendo hecho ya su opción fundamental, son continuamente tentados y en ello mismo purificados o perfeccionados. También pudieran caer e incluso están a punto de ello. Por otro lado, sus perseguidores, aun contando con su inicial dureza de corazón, por la impresionante fortaleza de los primeros, pueden llegar a sentirse conmovidos y replantearse su actitud. También los que son odiados llegan a preguntarse por qué son objeto de semejante animadversión y a veces se percibe al menos un inicio de autocrítica en ellos. Todos estos sentimientos y procesos mentales, de unos y de otros, aparecen magníficamente dramatizados en la película.
Esta obra nos invita a pensar, más allá de situaciones históricas concretas (conocidas y recordadas con pasión por muchos de nuestros conciudadanos españoles), en el sentido de la vida. Cuando una vida se vive en coherencia o en fidelidad a una idea o a una persona, esa vida, al final, resulta fecunda. Además, por lo mismo, impacta en los demás. Sólo una persona coherente puede ser influyente para el bien (ahora que hay tantos “influencers” que quieren vendernos cosas innecesarias). Y una vida que no se entrega, se pierde. Y si uno vive con dignidad perseverante, la muerte será la corona de esa perseverancia, aunque sea una muerte anodina en un hospital por una pandemia de Covid. Ahora bien, en determinadas circunstancias históricas, la misma vida nos exigirá convertir nuestra muerte, inevitable de todos modos, en el testimonio supremo y radical de lo mismo que hemos vivido. La muerte, así, se presenta como una prueba a superar, la última y definitiva, prueba que, como todas las pruebas, también implica la posibilidad del fracaso.
Esta es mi lectura de la película. Sé de sobra que otra lectura es posible, la de quienes la podrían utilizar como arma arrojadiza en contra de enemigos políticos actuales, la de quienes ven a los asesinos del pasado (los que han muerto ya, lo mismo que sus víctimas) como aquellos que han precedido a los que son ahora sus mismos vecinos pero piensan diferente. “Vosotros sois los que fusilaban en el 36…” Parece mentira que se razone así, con tal ausencia de lógica y con tanto odio, haciendo una simple identificación entre los hombres del pasado que asesinaron y los contemporáneos a quienes se detesta. Resulta que los unos inculpan silenciosamente a los otros de esos crímenes del pasado y, además, los otros se dan por aludidos porque su reacción defensiva es siempre recordar a los oponentes los crímenes de ellos, y en ello se están autoinculpando… Unos y otros se hallan recluidos, pues, en el mismo esquema mental. Realmente penoso. En fin, que los mártires de Barbastro, que ya vencieron en la batalla, rueguen por nosotros, que aún estamos en la lucha (y aún vivimos en la ignorancia).
10 noviembre, 2022
LEY DE MEMORIA DEMOCRÁTICA
La recién aprobada Ley de Memoria Democrática (octubre de 2022) no significa, como proclama algún líder político adverso, que el actual gobierno se preocupe por los “muertos” mientras que ellos, de gobernar, se preocuparían de los “vivos”. Significa que se reconoce a las víctimas de la guerra civil y la dictadura de Franco como tales. Las víctimas no son privativas de algunas épocas más convulsas de la historia. En realidad, vivimos en un mundo de víctimas, por múltiples motivos. Reconocer a las víctimas, las de ahora y las del pasado, las más cercanas y las más lejanas, forma parte de un humanismo eficaz. Olvidarlas es una crueldad. Si lo hacemos, nosotros mismos nos convertimos en inhumanos, pues resultamos insensibles, indiferentes, al sufrimiento de los demás. Para justificar la necesidad de esta atención hacia las víctimas de todo tipo, no tenemos más que ponernos en su lugar y recordar la sensación de soledad y de abandono que nos agobia cuando somos nosotros quienes sufrimos, por motivos más o menos grandes, quizá nimios en algún caso, y observamos que los demás pasan de largo. El que sufre solicita que los demás lo miren, pide ayuda siempre, de un modo u otro. Somos humanos cuando sufrimos y cuando prestamos ayuda. En ambas acciones nos reafirmamos como humanos. Otra constante de la humanidad es el recuerdo agradecido hacia los difuntos, aquellos precisamente que han hecho posible nuestra vida, la que ahora gozamos, aun en el caso de que ellos no hayan sufrido en sí ninguna violencia en especial.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Entradas mas visitadas
-
La recién aprobada Ley de Memoria Democrática (octubre de 2022) no significa, como proclama algún líder político adverso, que el actual gobi...
-
Tuve hace unos días una conversación con alguien que se definía a sí mismo como “católico tradicional” y que lo era no desde una mer...
-
El capitalismo se presenta hoy como sistema económico no ya hegemónico o imperante sin...
-
De nuevo me siento obligado, tras una entrevista que le hacen con motivo de su colección de artículos Enmienda a la totalidad , a p...
-
Resulta curioso observar ese dualismo que manifiesta nuestra época a la hora de entender la libertad del ser humano. Esta libertad ...