La catedral de Ruán (Normandía, Francia) es una de las más imponentes joyas del arte gótico. En su fachada se aprecian dos torres, una al norte, la de San Román, y otra al sur, llamada “Tour du Beurre”. Debe esta denominación a la manera como fue financiada su construcción, por las limosnas que los fieles ofrecían para poder ser eximidos de la prohibición de la “mantequilla” en el tiempo de Cuaresma. Es patente que en la Edad Media se recurría a este tipo de métodos para conseguir dinero, más allá del sentido auténticamente cristiano que tienen la limosna, una manera de compartir y de desprenderse de lo material, y las prácticas ascéticas, que tienden a un mayor dominio de las propias tendencias corporales. Además de esto, el simbolismo de cualquier torre, no sólo en el cristianismo sino también en otras religiones, apunta también al desprendimiento de los bienes humanos, a los que no se trata de renunciar, lo que sería renunciar a la vida. Por el contrario, los bienes humanos de todo tipo se “disfrutan”, se “agradecen” y se “comparten”. Es lo que, mediante un acróstico, podríamos llamar DAC. Vividos de este modo, los bienes humanos lo son en Dios, lejos de apartarnos de Él.
Bienvenidos al Blog de Javier Moreno Pampliega. En este sitio encontrarás una reflexión sobre el tema filosófico de la verdad y sobre las religiones en cuanto portadoras de tal verdad.
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30 mayo, 2023
14 enero, 2023
CONGRESO DE BIOÉTICA
Hace pocos días, en el programa Buenas Noticias de Televisión Española, se hablaba de un congreso de bioética que había sido organizado desde la perspectiva protestante. La presentadora Beni Moreno preguntaba al director del programa José Pablo Sánchez que qué había que pensar sobre temas tales sobre la clonación. La primera reacción de José Pablo fue decir que esa era una buena pregunta para hacer a los que habían participado en el congreso. Beni le insistió: “Sí, pero podías decir tú algo…” Para mí fue un momento feliz, mágico, pues la carcajada de la presentadora, al decir esto, coincidió exactamente con la mía, que estaba viendo el programa y que también soy Moreno de apellido. José Pablo continuó exponiendo que la Biblia no decía nada sobre temas así y que, según algunos, tendríamos entonces libertad para actuar, dado que la palabra divina no da orientaciones concretas. Ahora bien, especificó, hemos de actuar con “responsabilidad”.
Me parece que decir eso es demasiado obvio y que hay que concretar un poco más, pues los temas que hoy tenemos a la vista en el campo de la bioética, en su complejidad técnica y con sus arduas derivaciones sociales, nos obligan de hecho a reflexionar y, para ello, a disponer previamente de unos criterios éticos que no podríamos sacar únicamente de la Biblia como quien saca consignas de acción para una batalla. Entiendo que en el mundo evangélico también admiten esto, y la prueba es que también ellos organizan congresos sobre esta difícil materia… Pero, en fin, me gustó la conversación entre Beni y Juan Pablo por lo que tuvo de ejercicio de una sana autoburla. Enhorabuena.
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